Tuberculosis: infección oculta en el Amazonas

RedMasNoticias.com, con Agencia de Noticias UN Puerto Nariño, Amazonas 06-01-2017 06:06

Después de visitar la zona de Puerto Nariño, un grupo interdisciplinario de profesionales de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.) registró 80 casos de tuberculosis, 30 en niños, en un estudio a 6.292 personas.

Las difíciles condiciones geográficas, de salubridad y desnutrición evidencian un panorama desalentador que obliga a emprender acciones interculturales para reducir la propagación de la enfermedad.

La dificultad para llegar hasta las zonas más recónditas de la Amazonia colombiana es una de las barreras para que las políticas públicas de salud –como la estrategia 'Alto a la tuberculosis'– lleguen a las comunidades que las habitan, razón por la cual es una de las regiones con más casos de contagio.

Por ejemplo, navegar por el río Amazonas desde Leticia hasta Puerto Nariño implica recorrer 80 kilómetros, trayecto que toma alrededor de tres horas. Pero la ruta no termina ahí: se necesitan dos horas –incluso más– bordeando los ríos Amazonas y Loretoyacu –en límites con Perú– para ir encontrándose a las 22 comunidades indígenas que viven en esta parte del trapecio amazónico.

Durante varios meses, docentes, estudiantes e investigadores de Microbiología, Nutrición, Enfermería y Antropología de la U.N. indagaron acerca de qué tanto saben los indígenas y el personal de salud sobre la tuberculosis; cómo disminuir la mortalidad y morbilidad causada por la enfermedad; cómo contribuir en el aseguramiento de la seguridad alimentaria y nutricional de las familias, y cuáles son los intereses de las comunidades frente a la enfermedad según su cultura y tradiciones.

No es un brote

La profesora Martha Isabel Murcia, del Departamento de Microbiología y directora del proyecto, destaca que ocho médicos se dividieron la zona rural y la cabecera municipal de Puerto Nariño para efectuar las 6.292 consultas médicas con el objetivo de determinar la presencia en la población de los síntomas respiratorios relacionados con la tuberculosis, como por ejemplo si hay tos con expectoración o sin ella por más de dos semanas, pérdida de peso y apetito, esputo con sangre y sudoración nocturna.

Después de analizar muestras de flema encontraron que 777 individuos reportaron los síntomas, cifra que corresponde al 12,3 % de la población estudiada. En seguida, las pruebas de laboratorio confirmaron el diagnóstico de tuberculosis en 80 personas (49 hombres y 31 mujeres), una cifra alta si se tiene en cuenta que en anteriores estadísticas oficiales no era superada la decena de casos positivos.

Uno de los datos más preocupantes es que 37 de los casos confirmados son de individuos menores de 18 años de edad. Si bien en personas entre los 27 y 59 años la enfermedad ocurre con mayor frecuencia, 30 de los diagnosticados tienen entre 6 y 13 años de edad.

Teniendo en cuenta que la tuberculosis se mide según la incidencia, es decir según el número de casos nuevos por cada 100.000 habitantes, los resultados del estudio muestran que en la región esta es 48 veces la incidencia nacional (25 casos por cada 100.000 habitantes).

La profesora Murcia afirma que los casos reportados no corresponden a un brote reciente de la enfermedad, sino a la búsqueda activa realizada.

Tuberculosis latente

Otro aspecto abordado fue la identificación de las personas infectadas con la bacteria Mycobacterium tuberculosis que no han desarrollado la enfermedad (tuberculosis latente). Según el profesor Carlos Alberto Parra, del Departamento de Microbiología, estos individuos son un reflejo de quienes están infectados.

"Quienes reportan tuberculosis latente no tienen síntomas y físicamente se sienten sanas, pero, por ejemplo, a consecuencia de una disminución de las defensas, la enfermedad se activa. Por lo tanto, se trata de un problema de salud pública severo, pues se dificulta su erradicación", afirma.

El equipo llevó a cabo 5.834 pruebas de tuberculina (PPD) –que se aplica de forma intradérmica y cuyos resultados se conocen a las 72 horas–, 5.604 de las cuales pudieron leer, y de estas 1.492 fueron positivas (26,6 %), es decir que una de cada cuatro personas estaría infectada. A 2.435 individuos que dieron negativo se les repitió la prueba; de estos, 919 dieron positivo (37,7 %), lo que indica que se infectaron después de la primera aplicación.

A partir de los resultados del laboratorio también indagaron sobre la resistencia a los medicamentos antituberculosis, como la Rifampicina y la Isoniazida: un solo paciente resultó resistente a los dos medicamentos mientras los demás fueron sensibles, lo que demuestra que pueden curarse con el tratamiento.

Buena nutrición, factor protector

Uno de los determinantes más importantes de la tuberculosis es la nutrición. Si la persona está bien alimentada tendrá un factor protector frente a la enfermedad, de lo contrario, estará más propensa a contagiarse.

Teniendo en cuenta este aspecto, un grupo de trabajo del Observatorio de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Obsan) de la U.N. caracterizó nutricionalmente a los menores de 12 años de edad y a las mujeres en estado de gestación y lactancia.

La profesora Sara Eloísa del Castillo comenta que 2.194 personas fueron examinadas. Los resultados indicaron que en Puerto Nariño existe desnutrición global (número de niños menores de cinco años de edad que presentan un retraso en el crecimiento) de 7,8 %, una cifra muy alta en comparación con el dato nacional, que es del 3,4 % en promedio.

Respecto a la desnutrición aguda severa (niños que no tienen el peso ideal para su edad), encontraron nueve casos. En cuanto a la desnutrición crónica esta es de 33,9 %, dato que contrasta de manera importante con la cifra nacional, que es de 10 %.

Tal situación motivó la creación de la 'Escuela de líderes gestores en seguridad y soberanía alimentaria', para la cual convocaron 10 personas seleccionadas por la Asociación de Autoridades Indígenas Ticuna, Cocama y Yagua (Aticoya) y recibieron 17 voluntarios. Todos ellos son los encargados de replicar los conocimientos en sus comunidades.

Con este estudio es destacable la presencia de la U.N. en regiones apartadas de Colombia, que, además de identificar y explicar las problemáticas, une esfuerzos para que las comunidades apropien nuevos conocimientos y trabajen por mejorar su situación.